"Esto se terminó. Los dirigentes tienen la libertad de buscar a otro técnico. Uno tiene que tener una ética y si no se cumplieron los objetivos, hay que darle paso a los dirigentes, que me trataron de maravilla, para que busquen otro camino", reconoció el ex- Banfield.
Luego, en clara referencia a sus detractores aseguró: "Sin ninguna duda me costó imponer mi estilo, tratar de jugar diferente. Deben acompañar los resultados. No estoy de acuerdo con que en Argentina se juega así... No todos juegan 4-3-1-2, los últimos dos campeones no jugaron así. Y Lanús, que puede ser campeón, tampoco está jugando así".
En pocas palabras, Bigote fue un (in)diferente incomprendido...
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